La osteopatía visceral se centra en el movimiento de las vísceras y los órganos. Ya que una de las bases fundamentales de la osteopatía es que toda estructura tiene una capacidad autónoma de moverse.

Cualquier alteración en el movimiento de los órganos y las vísceras provoca un cambio en el caudal de la circulación sanguínea y linfática, causando alteraciones en los tejidos y consecuentemente, irritaciones e inflamaciones. Estos síntomas pueden ser la causa de un trastorno funcional que puede acabar en una patología.

Las vísceras están conectadas a las estructuras de su mismo nivel de médula, lo que se denomina metámera. Por lo cual, una alteración en las vísceras repercutirá al resto de estructuras que pertenezcan al mismo nivel metamérico.

Además, las emociones también están interrelacionadas con los órganos y, por lo tanto, las disfunciones viscerales también pueden provocar problemas psicosomáticos.

Como vemos, los diferentes sistemas están relacionados. Así que, para que nuestro cuerpo funcione a la perfección, es necesario establecer armonía entre los sistemas osteomuscular, craneal y visceral.

El objetivo de la osteopatía visceral, a diferencia de la estructural o craneal, es eliminar los obstáculos que impiden una buena movilidad y funcionamiento tanto de los órganos como de las vísceras. A partir de una diversidad de técnicas, el osteópata consigue normalizar dichos trastornos de movilidad recuperando elasticidad y eliminando adherencias y espasmos.

Historia Osteopatía Visceral

El francés Jean Pierre Barral es considerado el padre de la osteopatía visceral, ya que fue quién estableció los principios fisiológicos sobre los ejes de movimiento. Francia fue el país pionero en el estudio y desarrollo del trabajo visceral, y donde se ha implantado de una forma más profunda la Osteopatía Visceral a los tratamientos Osteopáticos.

Personalidades como Caroline Stone en Reino Unido o Franz Buset en Bélgica han sido clave en los estudios relativos al sistema visceral.

Otras aportaciones muy importantes han sido las propias de Thure Brandt que en el siglo XIX, el cual descubre las primeras técnicas manipulativas modernas para el tratamiento de órganos abdominales y genitales.

Fué Staffer quién aportó técnicas interesantes en el abordaje visceral y Upledger estudió el desarrollo de los sistemas de escucha viscerales, y Chapman la aportación de los reflejos neurolinfáticos.

Movimiento de las vísceras

Como ya se ha dicho anteriormente, la osteopatía visceral buscará mejorar la movilidad de las estructuras viscerales.

Las vísceras se pueden mover por dos motivos:

  • El diafragma: ya que al contraerse empuja sobre las vísceras abdominales y crea una tracción sobre los pulmones y el corazón. Por lo tanto, la biomecánica de este músculo influye de forma directa en la mecánica visceral.
  • El movimiento visceral: las vísceras cuentan de por sí con gran capacidad de movimiento.

¿Qué beneficios tiene la osteopatía visceral?

  • La osteopatía es segura y eficaz.
  • La osteopatía visceral disminuye los síntomas viscerales.
  • Acaba con problemas músculoesqueléticos debido a la restauración del diafragma y la movilidad propia de las vísceras.
  • La osteopatía visceral realiza maniobras de liberación del flujo sanguíneo.
  • Otorga más posibilidades de tratamiento ante un dolor ya que cada tratamiento se adapta a las características del paciente: tipo de problema, gravedad y cronicidad.