La Osteopatía Craneal se basa en la evaluación y el tratamiento de las restricciones de movilidad de los diferentes huesos que conforman el cráneo humano. Estas restricciones pueden causar problemas relacionados con la estructura ósea del cráneo y la mandíbula, siendo éstas de gran relevancia para el sistema nervioso central y periférico, sobre la postura corporal, y también sobre determinadas funciones.

Estos movimientos no son comparables a los que realizan las articulaciones u otras partes del cuerpo como por ejemplo codos o rodillas. Los huesos del cráneo están diseñados para que el movimiento se haga de forma suave, deslizándose uno sobre otro, otorgando así capacidad de expansión y contracción a esta estructura.

Un poco de historia

William Sutherland es considerado como el padre de la osteopatía craneosacral. Fue el primero en darse cuenta que el cráneo está formado por la unión de varios huesos, y dedicó su vida al estudio de la anatomía de los mismos.

Como resultado de sus estudios dedujo que el cráneo humano es flexible, deslizándose unos huesos sobre otros, para así asumir las presiones y tensiones a las que está sometido, protegiendo el cerebro. Este movimiento fue entonces denominado como “movimiento respiratorio primario”, estableciendo las primeras bases de la disciplina terapéutica.

Pero no sólo Sutherland nos dejó este legado de conocimiento, sino que numerosos investigadores a lo largo de los años han estudiado y creado diferentes formas de entender y practicas la osteopatía craneal.

Otra figura a destacar de esta disciplina es John Upledger, uno de los autores más importantes del campo de la osteopatía. Desarrolló lo que actualmente conocemos como Terapia Craneosacral, Liberación Somato-emocional y otras técnicas que puso en práctica con otros animales, sobre todo con delfines.

Movimientos craneosacrales

Se pueden distinguir dos grandes movimientos de los huesos del cráneo. En primer lugar, estos huesos tienden a realizar una flexión, produciéndose una rotación externa, aumento del diámetro transversal del cráneo y una disminución del diámetro anteroposterior. En una segunda fase, los huesos realizan una extensión (movimiento contrario al anterior).

Las técnicas utilizadas en las terapias craneosacrales destacan por la palpación, frente a otras terapias en las que se emplea más fuerza. Éstas técnicas tienen un potente efecto en el sistema nervioso central, produciendo una relajación de las membranas de tensión recíproca, así como sobre la glándula hipófisis, provocando una gran relajación del tono muscular.
¿Qué beneficios tiene la osteopatía craneal?
En la terapia craneal, es papel de osteópata valorar las restricciones de movilidad de los huesos del cráneo que tiene el paciente, aplicando una serie de técnicas para así restaurar la normalidad del mismo, permitiendo un correcto funcionamiento del sistema central y periférico.

De este modo, lograremos una mejora de:

  • La circulación.
  • La transmisión de impulsos.
  • La normalización del tono muscular.
  • El metabolismo.
  • La liberación de estructuras.
  • Etc.