Los problemas en la articulación temporomandibular presentan una incidencia del 25% en la población, de los cuales el 8.1% corresponde a las personas que presentan dificultad para la apertura bucal.
Esta alteración tiene mayor incidencia en mujeres.
La dificultad para poder abrir la boca correctamente, también se conoce como trismo o trismus.
Mediante tratamientos de fisioterapia y osteopatía se ha observado una notable mejoría.
¿Qué es el trismo?
El trismo es la afección que genera una limitación en la capacidad de abrir la boca debido a la contracción o rigidez de los músculos que se encargan del movimiento mandibular.
En adultos, la apertura bucal máxima se encuentra entre los 4 y los 6 cm.
Repaso anatómico
La articulación temporomandibular, conocida como ATM, ejerce de conexión entre el cráneo y la mandíbula.
Los músculos que se encargan de la masticación se insertan en la mandíbula, generando su movimiento mediante la articulación temporomandibular.
El nervio mandibular(V3) es el principal nervio de la ATM.
Los músculos responsables de la apertura de la boca principalmente son:
- El pterigoideo lateral
- Los suprahioideos: formados por el músculos digástrico, milohioideo y genihioideo.
¿Cuáles son los síntomas en un caso de trismo?
Normalmente, la gente que sufre de trismo presenta uno o más de los siguientes síntomas:
- Dificultad para abrir la boca en su normalidad.
- Rigidez en la mandíbula.
- Dolor mandibular, que aumenta al abrir la boca.
- Dificultad para masticar, deglutir, hablar, etc.
- Sensación de «boca bloqueada».
- Dolor de cabeza u oído.
- Dolor cervical.
¿Cuáles son las causas del trismo?
Esta afección en los músculos responsables de abrir la boca puede ser ocasionada por:
- Traumatismos directos en la mandíbula.
- Procedimientos dentales o cirugías en la mandíbula. Por ejemplo, una extracción de una muela del juicio, al estar mucho tiempo con la boca abierta puede alterar la correcta función contracción-relajación de los músculos pterigoideo lateral y suprahioideos.
- Alteraciones en la articulación temporomandibular (ATM).
- Alteraciones biomecánicas a distancia.
- Infecciones, tumores en la mandíbula, etc.
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Factores de riesgo
Existen diferentes factores que pueden elevar la probabilidad de sufrir de trismus:
- Mala higiene dental.
- Uso de algunos medicamentos.
- Radioterapia en la zona de la mandíbula o alrededores.
- Mayor incidencia en mujeres.
Diagnóstico y tratamiento
Para poder realizar un correcto tratamiento osteopático en casos de trismo es muy importante identificar la causa que origina el problema. Es decir, determinar si se trata de una alteración local, relacionada con la mandíbula o si existe un problema a distancia que pueda estar contribuyendo a la aparición del dolor y la limitación de la apertura de la boca.
En nuestra consulta osteopatía Barcelona – Pedro Caparrós tratamos casos de trismo con el objetivo de reducir la tensión mecánica que sufren los pterigoideos laterales y los suprahioideos para mejorar la movilidad de la ATM y reducir así el dolor. Para ello, será muy importante recuperar la correcta movilidad y sincronía entre el cráneo y la mandíbula. Además de requilibrar otras alteraciones biomecánicas a distancia que puedan existir y que estén contribuyendo a la sintomatología.
PREGUNTAS FRECUENTES
¿En qué consiste la técnica de reprogramación del sistema motor?
Nuestra técnica consiste en modular el sistema motor a través de diferentes técnicas manuales para obtener una respuesta motora determinada. Esto provocará unos cambios articulares para conseguir el reequilibrio fisiológico.
¿Dónde se encuentra nuestra consulta de osteopatía?
La consulta de osteopatía de Pedro Caparrós se encuentra en Barcelona. Nos encontrarás en la calle Córcega 528, Esc Izq, 1º 4ª. ¿Quieres saber cómo llegar? Consulta todos los detalles aquí.
¿Cuándo se considera que existe una limitación en la apertura bucal?
Si un adulto no puede realizar una apertura bucal superior a 35 mm, puede considerarse indicativa de una posible limitación de la apertura bucal o trismus. Además, es importante tener en cuenta otros factores, como la presencia de dolor mandibular, dificultad para masticar o hablar, entre otros síntomas.
