La característica principal de los niños es la vitalidad, a la que acompaña indefectiblemente su facilidad para sufrir accidentes, siendo comunes las caídas de columpios, toboganes, y también realizando deportes y juegos.
Además de los motivos ya expuestos, también está el propio parto, puesto que es bastante frecuente que al dar a luz, los niños sufran lesiones en la columna vertebral, lesiones que al no tener efectos evidentes, pasan desapercibidas, y a largo plazo terminan provocando secuelas, que no se solucionarán completamente hasta que el problema originario sea resuelto.
Si los padres prestan especial atención a dentadura, ojos y pies, ¿por qué no se presta la misma atención a la columna vertebral, prioritaria para poder andar?
Muchos de los problemas de espalda tienen su inicio en la niñez, y las alteraciones en los pies siempre están relacionados con problemas en la columna vertebral.
Por ello, es muy recomendable llevar a los niños a la consulta de osteopatía por lo menos una vez para llevar a cabo una revisión que puede evitar problemas futuros.