TRATAMIENTO VÉRTIGO

¿Qué es?

Antes de empezar, es importante diferenciar entre los términos vértigo y mareo. El vértigo es la sensación de que el mundo exterior nos da vueltas, en cambio, la sensación que provoca el mareo es como si nos precipitamos al vacío.

Más concretamente, el vértigo es la sensación subjetiva de movimiento, y hace referencia a una alteración del sistema vestibular. Dicho sistema se encuentra dentro del oído interno y su función es coordinar el mantenimiento del equilibrio. En la mayoría de los casos, la causa del vértigo no se encuentra en la propia estructura sino en la columna cervical.

En consecuencia, la causa del vértigo suele venir dada por alteraciones en el oído, en la conexión nerviosa del oído al cerebro o en el propio cerebro.

El vértigo puede ser objetivo si el paciente siente que es él quien gira alrededor de las cosas, o subjetivo si el paciente percibe su entorno da vueltas a su alrededor.

Sintomatología

El vértigo pueden manifestarse a cualquier edad, pero cabe decir que los niños y ancianos son más propensos a sufrirlo.

En la gran mayoría de los casos, provoca náuseas, pérdida de equilibrio y sensación de desmayo inminente. Pero también puede provocar mareos, infecciones víricas o bacterianas, una regulación anormal de la presión arterial y trastornos neurológicos como la esclerosis múltiple.

Si profundizamos más, los síntomas del vértigo pueden variar en función de si se trata de vértigo periférico o central:

Vértigo periférico: es el más frecuente y ocurre cuando se daña el sistema vestibular. Suele aparecer de forma episódica y se asocia a una pérdida de audición, movimiento rápido e involuntario de los ojos y presión en los oídos.
Vértigo central: se asocia a lesiones como la alteración de los mecanismos neurológicos del propio sistema vestibular. A diferencia del vértigo periférico, es continuo y menos intenso. Sus síntomas suelen ser cefalea, vómitos, visión doble, inestabilidad y dolor de cabeza intenso.

Tratamiento osteopático

Tratar el vértigo con osteopatía es una muy buena alternativa a la medicina convencional que suele recurrir a la medicación.

En primer lugar, se debe realizar un diagnóstico previo para detectar las estructuras que sufren bloqueos. El tratamiento osteopático comienza preparando las zonas y articulaciones que se vayan a manipular.

Seguidamente, se realizan maniobras cervicales con una orientación y rotación determinadas, para así estimular los mecanismos internos con el objetivo de restaurar el equilibrio y la función. Normalmente, también se realizan maniobras de liberación del flujo sanguíneo de las principales arterias que irrigan la víscera en cuestión.

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