El síndrome de la Boca Ardiente (SBA) es un cuadro clínico muy frecuente (sobre todo en mujeres menopáusicas), cuya principal característica es una sintomatología urente y dolorosa de la mucosa bucal (principalmente en la lengua), sin explicación clínica aparente. Los pacientes que sufren esta dolencia suelen experimentar quemazón, ardor o escozor. Además, puede verse alterado el gusto, producirse sequedad o incluso intolerancia a las prótesis.

Esta sintomatología está relacionada con una serie de factores locales y sistemáticos posibles desencadenantes, por lo que es considerada como etiología multifactorial. El papel del osteópata en este caso es tratar de mejorar la sintomatología y controlar los factores desencadenantes. Las terapias osteopáticas se centran en el control de factores locales y factores sistémicos y psicológicos.

Las causas de la aparición del SBA pueden ser múltiples, y en muchas ocasiones no se consigue detectar el origen de esta dolencia. Es por ello que se considera como una patología en sí misma, también denominada estomatodinia.

En un principio, los síntomas puede presentarse de forma puntual e intermitente, afectando generalmente a la punta o laterales de la lengua, o a otras partes de la cavidad oral. Cuando las molestias son persistentes, pueden aparecer también paralelamente otros síntomas como un cambio en la coloración de la lengua (adquiriendo un tono más pálido o enrojecerse), sequedad bucal, alteración del gusto o cambios de sensibilidad.

Causas del Síndrome de la Boca Ardiente

  • Problemas Mecánicos: de origen odontológico, como puede ser una gingivitis, mala oclusión o la pérdida de un empaste, provocando enrojecimiento e inflamación de la mucosa, sangrado, picor, escozor o ardor. También suelen darse casos de reacciones alérgicas a materiales dentales o bucales y por roce con bordes agresivos en prótesis.
  • Diferentes patologías: existen muchas otras enfermedades que pueden acabar acarreando la aparición de síntomas característicos del síndrome de la boca ardiente. Algunas de ellas: infecciones bacterianas o por hongos, afecciones de las glándulas salivales, diabetes tipo 2, alergias alimentarias, patologías hematológicas, anemia, etc.
  • Carencias en el organismo: sobre todo de algunas sustancias tales como hierro, ácido fólico y vitamina B
  • Tabaquismo: produce en ocasiones picor de la lengua o sensación de acorchamiento.
  • Medicación: algunos tratamientos médicos como la radioterapia o medicamentos pueden también ocasionar este picor y sensación de ardor en la boca.
  • Estrés psicológico: el SBA puede presentarse en personas con tendencia a la neurosis, cuadros clínicos de ansiedad y depresión, creando en el paciente ardor o pérdida de sensibilidad de la mucosa.