El Tratamiento de Fibromialgia está incluído dentro de la osteopatía estructural, y se trata ni más ni menos que de un trastorno que puede causar cansancio, fatiga, dolores musculares y sensibilidad en todo el cuerpo. Aunque las causas por las que aparece esta afección son desconocidas, existen factores relacionados con la fibromialgia, como por ejemplo:

  • Lesiones recurrentes.
  • Malestar general o dolencias.
  • Accidentes que causan estres o traumas.
  • Algunas enfermedades como: artritis reumatoide, lupus, artritis espinal.

La fibromialgia puede venir dada también sin motivo aparente o incluso, según algunos expertos, por genética (las reacciones al dolor de cada persona son diferentes).

Este trastorno aparece en la mayor parte de los casos en mayores de 18 años y, sobre todo, en mujeres. Las mujeres con familiares que padecen fibromialgia tienen mayor predisposición a padecerla también.

La Sociedad Española de Reumatología afirma que la fibromialgia se produce por una alteración de determinados neurotransmisores del sistema nervioso. De este modo, el dolor generalizado se produce como consecuencia de una alteración en las vías de modulación del dolor. Es decir, existe una percepción anómala de la presión, el calor, la vibración, o cualquier otro estímulo, interpretado como doloroso.

Síntomas de la fibromialgia

  • Dolor de cabeza.
  • Periodos menstruales dolorosos.
  • Dificultad para dormir o trastornos del sueño.
  • Hormigueo o adormecimiento en manos y pies.
  • Falta de memoria o de concentración.
  • Síndrome de fatiga crónica.
  • Dolor de cuello o espalda.
  • Pinzamientos musculares.
  • Ansiedad o depresión.

Tratamiento Fibromialgia

Es importante que tu osteópata esté familiarizado con este trastorno. Las personas que lo padecen, sufren episodios de mucho dolor. Es por ello que elegir la terapia osteopática adecuada para mitigar los síntomas de la fibromialgia es primordial.

El principal objetivo del tratamiento es recobrar el equilibrio estructural y funcional, reduciendo el dolor y devolviendo la movilidad muscular. Aunque hoy en día no existe una cura para la fibromialgia, gracias a la osteopatía se puede lograr reducir los síntomas de esta enfermedad, facilitando al paciente llevar una vida de lo más normal, activa y llena de energía.

Sin embargo, el tratamiento debe ser constante, ya que los efectos de la terapia osteopática no son definitivos. Una intervención a tiempo permite identificar la raíz del dolor, posibilitando cambiar el estilo de vida para evitar futuros dolores crónicos.

El tratamiento osteopático de la fibromialgia ayuda a acabar con el dolor muscular tan característico de esta enfermedad, a recuperar la movilidad y a fortalecer la zona para evitar posibles recaídas. Además, lo hace posible sin tener que recurrir a un tratamiento farmacológico compuesto por relajantes musculares.

Empieza siempre con una amplia exploración de las alteraciones estructurales para conocer la causa y poder tener así un buen diagnóstico.
Una vez detectadas las alteraciones estructurales, el objetivo principal de la osteopatía es equilibrar todo desequilibrio estructural que pueda sufrir una persona para que el cuerpo funcione como un todo.