Si bien en algunos de los países más desarrollados del mundo, como Inglaterra y Estados Unidos, la osteopatía recibió el reconocimiento por los beneficios que aporta a la calidad de vida del paciente, instalándose como una posibilidad válida para el tratamiento de dolencias mecánicas. En otros países, la aceptación de la osteopatía está siendo considerablemente más lenta.
En Europa, el primer país que regularizó la osteopatía como carrera universitaria independiente y profesión fue Inglaterra, en el año 2000.
En el resto de Europa, la regulación profesional de la osteopatía se inició en 2003 en países como Irlanda, Francia y Bélgica, y posteriormente en Suecia, Noruega, Finlandia y Dinamarca.
En lo concerniente a España, y a causa de la entrada en vigor de la libre circulación de profesionales en la C.E.E., antes de 2010 debe ser concedido el reconocimiento al colectivo de osteópatas.
En el caso concreto de Catalunya, en enero de 2007, la Conselleria de Sanitat, presentó el decreto de Medicinas Naturales.