La Osteopatía Estructural es uno de los pilares en los que se fundamenta la medicina osteopática, centrándose en problemas relacionados con el sistema músculo-esquelético.

La osteopatía consta de tres grandes àreas: la osteopatía estructural, la visceral y la craneal. La osteopatía estructural en concreto tiene como objetivo mejorar el estado de la estructura para conseguir así la mejora de la función.
Es decir, si hablamos de tendinitis en la mano, significa que el tendón (la estructura) está inflamado y hace que la mano pierda movilidad (la función). Para solucionarlo, se deberá tratar la estructura (musculatura y tendón) para recuperar la función de la mano.

La osteopatía diferencia entre zonas hiper e hipo móviles, es decir, zonas que se mueven y zonas que no, respectivamente. Los síntomas aparecen en las zonas que se mueven pero son las zonas que no se mueven las que suelen ocasionar estos síntomas y son éstas últimas, por lo tanto, la raíz del problema.

La osteopatía estructural se basa en cuatro leyes básicas:

  1. La unidad del cuerpo.
  2. La estructura gobierna la función.
  3. El principio de autorregulación del cuerpo.
  4. La ley de la arteria.

Historia de la Osteopatía Estructural

La osteopatía estructural fue desarrollada por el doctor americano Andrew Taylor Still a finales del siglo XIX. El Dr. Still se dedicaba a la medicina convencional y también había estudiado ingeniería. A lo largo de su trayectoria profesional, se cuestionó los métodos clásicos basados en la farmacología que él consideraba tóxica y nociva.

Eso le llevó a investigar y experimentar otro tipo de terapias más acordes a las leyes naturales. Su premisa fundamental era que la estructura domina la función, es decir, corrigiendo la estructura ósea se logran corregir todas las funciones del organismo. Fue en 1892 cuando se creó la primera escuela americana de osteopatía llamada American School of Osteopathy.

Técnicas de la Osteopatía Estructural

Siguiendo las cuatro premisas mencionadas anteriormente, la osteopatía estructural se basa en una serie de técnicas cuyo objetivo es restablecer la falta de movilidad, ya que el ser humano está diseñado para el movimiento, y la falta de éste es lo que nos va a provocar las posibles disfunciones.

Estas son algunas de las diversas técnicas que contempla la osteopatía estuctural:

  • Estiramientos musculares y faciales.
  • Spray y stretching.
  • Técnicas de energía muscular.
  • Técnicas Funcionales.
  • Técnicas de bombeo para los ligamentos y cápsulas articulares.
  • Técnicas de inhibición de los punto gatillos musculares.

¿Qué beneficios tiene la osteopatía estructural?

  • El beneficio fundamental del tratamiento osteopático es siempre devolver el equilibrio al cuerpo y mejorar la calidad de vida de los pacientes.
  • Se trata de un tratamiento poco intrusivo que alivia el dolor sin necesidad de tratamientos médicos intrusivos.
  • Mejora la movilidad general del cuerpo, el equilibrio, la elasticidad y la coordinación.
  • La osteopatía estructural resulta muy eficaz en casos como: lumbalgias, ciatalgias, contracturas musculares, vértigos, mareos, cefaleas tensionales y un sin fin de patologías de origen músculo-esquelético.