Durante la menstruación, el volumen y peso del útero aumenta, por lo que se produce un déficit de movilidad que puede llegar a desencadenar dolores lumbares muy molestos. Esto es debido a que el útero está solidamente unido a la pelvis, por lo que los movimientos que tengan lugar en la pelvis repercutirán en el útero y viceversa.
Estas situaciones se pueden repetir con mayor o menor intensidad en los sucesivos períodos, por lo que acudir a una consulta de osteopatía puede ser la mejor manera de recuperar la movilidad y superar los dolores menstruales.