Tendinitis en el hombro, ¿puede ayudarme la osteopatía?

Un músculo se inserta en un hueso a través de unos haces de tejido conjuntivo denominado tendón.

Una tendinitis es una inflamación del tendón que puede deberse a varios motivos:

  • Un golpe directo
  • Un esfuerzo excesivo
  • Una degeneración por enfermedades sistémicas o por ingesta medicamentos.
  • Etc.

Los movimientos del hombro podrían definirse de una manera general en dos grandes grupos:

  1. Llevarnos la mano a la cabeza como si nos peináramos con la mano, lo cual englobaría los movimientos de flexión, abducción y rotación externa.
  2. Llevarnos la mano hacia atrás para abrochar el sujetador, lo cual englobaría los movimientos de extensión, aducción y rotación interna.

Globalmente podríamos dividir los músculos del hombro en dos grandes grupos, un grupo flexor que llevaría la mano hacia la cabeza y un grupo extensor que llevaría la mano hacia el sujetador.

Un músculo agonista es aquel que realiza la acción mientras que un músculo antagonista es el que se relaja durante la misma acción.

En el hombro existen dos grupos musculares básicos, un grupo flexor que realiza la flexión (llevarnos la mano a la cabeza) y un grupo extensor que realiza la extensión (llevarnos la mano al sujetador).

Cuando nos llevamos la mano a la cabeza el grupo muscular agonista es el que realiza la acción mientras que el grupo antagonista que realiza la acción contraria, para que el músculo flexor se contraiga correctamente el grupo muscular extensor tiene que relajarse.

Una tendinitis en el manguito rotador dificultaría el movimiento de llevarse la mano a la cabeza debido a que el grupo antagonista que lleva la mano al sujetador no se relaja provocando un exceso de contracción del grupo flexor.

Los movimientos en el hombro siempre repercuten sobre las costillas que se articulan con las vértebras dorsales de tal forma que el movimiento de llevarnos la mano la cabeza provoca un movimiento específico en la columna dorsal mientras que si llevamos la mano al sujetador se provoca otro movimiento específico en las costillas y vertebras dorsales. Cuando realizamos el movimiento agonista de llevarnos la mano a la cabeza se produce un movimiento agonista en la columna dorsal produciéndose inmediatamente una relajación muscular de los músculos que llevan la mano al sujetador y de la musculatura dorsal correspondiente. Es importante conocer que el músculo diafragma encargado de la respiración se inserta en las costillas.

En el hombro existen varias articulaciones, siendo la mayor la articulación escápulo-humeral que está formada por la escápula y el húmero, siendo las superficies articulares la cabeza humeral y la cavidad glenoidea. La cabeza femoral tiene una forma básica esférica que se articula con la cavidad glenoidea de la escápula. Cuando realizamos un movimiento de flexión del hombro, la escápula tiene que girar para mantener su contacto con el húmero, lo mismo pasa con el movimiento de extensión del hombro que la escápula se ve obligada a girar. En la escápula se insertan músculos que van a la columna cervical y a la columna lumbar.

Las lesiones del hombro se pueden clasificar en tres grandes grupos:

  1. Lesiones con limitación del movimiento de llevarse la mano a la cabeza, siendo una lesión de la musculatura de la extensión que al no relajarse provoca el dolor o tendinitis en el hombro
  2. Lesiones con limitación del movimiento de llevarse la mano al sujetador, siendo una lesión de la musculatura flexora que al no relajarse provoca el dolor o tendinitis del hombro
  3. Lesiones con limitaciones de los dos grandes movimientos, son lesiones más graves y que necesitan un tratamiento algo más largo.

El diagnóstico osteopático de la tendinitis del hombro se basa en conocer el movimiento limitado en el hombro (generalmente lo suele decir el paciente) y que limitaciones en el resto del cuerpo acompañan esta limitación, he explicado antes que tienen que afectar a la columna dorsal, escápula, columna cervical y columna lumbar, pero existen más situaciones.

Una limitación del movimiento de flexión afecta siempre a la articulación escápulo-humeral que evidentemente afecta a la escápula que a su vez afecta a la columna lumbar y cervical y al mismo tiempo afecta a la musculatura dorsal incluyendo el diafragma, el tratamiento osteopático de la tendinitis del hombro tiene que ser global y permitir que se puedan realizar los movimientos en el hombro limitados, pero también tienen que permitir los mismos movimientos en el resto del cuerpo humano. Pongamos un ejemplo, una lesión en la sacro iliaca derecha en torsión izquierda del sacro siempre producirá una limitación de la flexión en el hombro derecho por una contracción involuntaria de la musculatura extensora del hombro derecho, la no eliminación de esta lesión en la sacro iliaca podría producir continuas recidivas en la tendinitis del hombro.

En la consulta de Caparrós Osteopatía Barcelona nos implicamos en la prevención de la tendinitis del hombro, explicando al paciente que la mejor forma de prevención es la limitación de la actividad deportiva cuando aparecen dolores en el hombro.